{"id":247851,"date":"2026-02-26T09:21:51","date_gmt":"2026-02-26T08:21:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/?p=247851"},"modified":"2026-03-25T14:37:00","modified_gmt":"2026-03-25T13:37:00","slug":"cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/cuaresma\/","title":{"rendered":"Cuaresma"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=&#8221;1&#8243; _builder_version=&#8221;4.27.4&#8243; _module_preset=&#8221;default&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_row _builder_version=&#8221;4.27.4&#8243; _module_preset=&#8221;default&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_column type=&#8221;4_4&#8243; _builder_version=&#8221;4.27.4&#8243; _module_preset=&#8221;default&#8221; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221;][et_pb_text _builder_version=&#8221;4.27.4&#8243; _module_preset=&#8221;default&#8221; text_font_size=&#8221;15px&#8221; hover_enabled=&#8221;0&#8243; global_colors_info=&#8221;{}&#8221; theme_builder_area=&#8221;post_content&#8221; sticky_enabled=&#8221;0&#8243;]<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>CUARESMA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>DE CAMINO HACIA LA PASCUA<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda decirse que, de igual forma que el Adviento es el tiempo de preparaci\u00f3n para la Navidad, la Cuaresma es el tiempo de preparaci\u00f3n de la Pascua. En ambos casos se trata de un mismo proceso que incluye tanto el camino como la meta. Sin meta el camino es un laberinto sin sentido. Si camino es imposible acertar con la meta, cuyo sentido queda desvirtuado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la tradici\u00f3n b\u00edblica, Cuaresma es un n\u00famero que representa alguna forma de plenitud. De entrada, desde el punto de vista humano, cumplir cuarenta a\u00f1os se ha entendido como una forma de llegar a la edad madura, concretamente la que se ha dado en llamar la \u201cadultez media\u201d. Otro referente, m\u00e1s all\u00e1 de lo meramente humano, es que la Cuaresma tiene que ver con los cuarenta a\u00f1os de Israel en el desierto y con los cuarenta d\u00edas de Jes\u00fas en el desierto, seg\u00fan las tradiciones evang\u00e9licas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando pensamos en un proceso de liberaci\u00f3n, por ejemplo en la liberaci\u00f3n de Israel de la opresi\u00f3n de Egipto, solemos distinguir estos pasos: salir de (Egipto) y entrar en (la tierra prometida). El proceso es de Egipto a la tierra de la promesa. Pero ese esquema es incompleto, pues no podemos olvidarnos del llamado tiempo intermedio: atravesar el desierto, de modo que el esquema definitivo es salir de + pasar por + entrar en. En concreto, por lo que se refiere al acontecimiento hist\u00f3rico de fondo es salir de (Egipto), atravesar por (el desierto) y entrar en (tierra prometida). En el plano definitivo espiritual es salir del pecar, atravesar por la purificaci\u00f3n y entrar en la vida nueva del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan lo dicho hasta ahora, hay que reconocer el pecado y las situaciones que nos apartan de Dios. La Cuaresma es el tiempo propicio para decir \u201cyo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado\u201d, dicho con palabras del Salmo Miserere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, hay que someterse a un proceso de discernimiento, que nos hace distinguir entre lo bueno y lo malo, el pecado y la gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente y sobre todo, hay que entrar en el camino de la esperanza para hacer ese paso, esa pascua y pasar definitivamente a la vida nueva que nos ha sido ofrecida en la Pascua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Deseo a todos un provechoso itinerario cuaresmal, camino de la Pascua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JACINTO N\u00da\u00d1EZ REGOD\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>EL HOMBRE ROTO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las lecturas de este primer domingo de Cuaresma son de una gran consistencia. Me fijar\u00e9 en la primera lectura, el salmo y el evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera lectura nos ofrece una p\u00e1gina emblem\u00e1tica con la narraci\u00f3n de c\u00f3mo fue la ca\u00edda de Ad\u00e1n y Eva. En esa escena juega un papel especial la serpiente, que representa la naturaleza misma del hombre. El hombre es polvo y la serpiente es la que se arrastra sobre el polvo, como queriendo decir que el pecado no es consecuencia de una fuerza que viene de fuera sino, m\u00e1s bien, es algo que nace del mismo ser humano en cuanto se deja guiar por la voz de la naturaleza. Pero lo m\u00e1s significativo es que el pecado produce en el ser humano cuatro rupturas. A saber, en primer lugar est\u00e1 la ruptura con la naturaleza. Ad\u00e1n y Eva pasan de una convivencia armoniosa con la naturaleza a una relaci\u00f3n conflictiva: el trabajo ser\u00e1 una especie de castigo (\u201ccomer\u00e1s el pan con el sudor de tu frente\u201d) y el parto vendr\u00e1 acompa\u00f1ado del dolor (\u201ctendr\u00e1s los hijos con dolor\u201d). Ruptura tambi\u00e9n en la propia relaci\u00f3n entre Ad\u00e1n y Eva \u201cla mujer que me diste como compa\u00f1era\u201d. Ruptura con uno mismo (\u201cse dieron cuenta de que estaban desnudo\u201d), cuando Ad\u00e1n y Eva no se identifican ya con su propio cuerpo sino como algo de lo que sienten verg\u00fcenza. Ruptura, finalmente, con Dios: \u201cd\u00f3nde est\u00e1s\u201d es la pregunta que Dios hace a Ad\u00e1n que se anda escondiendo en el jard\u00edn cuando va a su encuentro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hombre herido. Hombre roto,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, seg\u00fan el evangelio (en esta ocasi\u00f3n, Mateo) tambi\u00e9n Jes\u00fas en el desierto siente la tentaci\u00f3n del diablo, pero en direcci\u00f3n contraria: donde Ad\u00e1n neg\u00f3, Jes\u00fas no cede a la tentaci\u00f3n sino apela a realidades nuevas. Frente a la tentaci\u00f3n del pan, Jes\u00fas propone la Palabra de Dios como gu\u00eda y norte de la propia vida (\u201cno s\u00f3lo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale le boca del Se\u00f1or\u201d). Frente a un uso abusivo de la amistad con Jes\u00fas, se nos habla de no \u201ctentar a Dios\u201d sino dejar que sea su voluntad la que mueva nuestra vida (\u201cno tentar\u00e1s el Se\u00f1or tu Dios\u201d). Frente a la ambici\u00f3n desmedida de dominar el mundo, Jes\u00fas rechaza la gloria del mundo, que pertenece solo a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hombre restaurado y sanado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este paso del hombre herido al hombre sanado es el que revela magn\u00edficamente el Salmo Miserere, es decir, el salmo 50, en el que el gran maestro P. Luis Alonso Sch\u00f6kel distingu\u00eda dos grandes partes: el reino del pecado y el reino de la gracia. Es decir, en primer lugar el reconocimiento del pecado: \u201cyo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado. Mira, en la culpa nac\u00ed, pecador me concibi\u00f3 mi madre\u201d. En segundo lugar, el reino de la gracia: \u201cOh Dios, crea en mi un coraz\u00f3n puro, renu\u00e9vame por dentro con esp\u00edritu firme\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese paso del pecado a la gracia es el que define nuestro itinerario de Cuaresma. Pasar del pecado a la gracia para poder ofrecer el \u00fanico sacrificio aut\u00e9ntico, a la manera de Cristo: \u201cmi sacrificio es un coraz\u00f3n quebrantado. Un coraz\u00f3n quebrantado y humillado t\u00fa no lo desprecias, Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JACINTO N\u00da\u00d1EZ REGOD\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II Domingo de Cuaresma &#8211; Mateo 17, 1-9<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se acerca un acontecimiento importante, es normal que intentamos prepararlo bien. Y cada buena preparaci\u00f3n requiere 2 aspectos: concentraci\u00f3n y silencio. Sabemos que Cuaresma es un tiempo de preparaci\u00f3n para la Pascua. Pero \u00bfde verdad Pascua nos importa&#8230;? Y \u00bfc\u00f3mo podemos prepararnos para celebrarla bien&#8230;?<br \/>El evangelio del II domingo de cuaresma nos ofrece su ayuda. Jesucristo sube con algunos disc\u00edpulos suyos a solas a una monta\u00f1a y se transfigura en su presencia y despu\u00e9s San Pedro quiere construir en ese lugar 3 tiendas.<br \/>Para prepararnos bien para la Pascua necesitamos encontrar un lugar, un tiempo donde y cuando podemos estar a solas con Dios, como estos ap\u00f3stoles. Pero sabemos muy bien que esa tarea no es nada f\u00e1cil, especialmente en el mundo de hoy con todo nuestro ajetreo diario. Pero sin estar a solas con Dios, no hay suficiente concentraci\u00f3n y si no hay concentraci\u00f3n no hay buena preparaci\u00f3n. Como dijo San Agust\u00edn: &#8220;Nos hiciste, Se\u00f1or, para ti, y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse en ti&#8221;.<br \/>\u00bfY c\u00f3mo nuestros corazones pueden descansar en Dios&#8230;? Nos da respuesta San Pedro cuando asombrado quiere construir 3 tiendas. Pedro est\u00e1 maravillado y temeroso ante la aparici\u00f3n de Jes\u00fas con Mois\u00e9s y El\u00edas. Su oferta de construir tres tiendas se interpreta como un deseo de prolongar ese momento de felicidad y gloria. Pero m\u00e1s que una construcci\u00f3n f\u00edsica, la petici\u00f3n de Pedro refleja la necesidad de permanencia en la experiencia divina.<br \/>En Vulgata para escribir esas tiendas se usa palabra &#8220;tabernacula&#8221;, que significa tambi\u00e9n &#8220;sagrarios&#8221;. Es decir, San Pedro quiere construir 3 sagrarios para guardar esa presencia divina entre los ap\u00f3stoles. Y nosotros tambi\u00e9n podemos experimentar esa presencia de Dios en la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica, cuando visitamos las iglesias con los sagrarios que guardan Sant\u00edsimo Sacramento. Como nos aconsejaba Santa Benedicta de la Cruz (Edith Stein): \u201cEl Se\u00f1or est\u00e1 presente en el sagrario con su divinidad y su humanidad. No est\u00e1 all\u00ed por \u00e9l mismo, sino por nosotros, porque su alegr\u00eda es estar con los hombres. Y porque sabe que nosotros, tal como somos, necesitamos su cercan\u00eda personal\u201d.<br \/>Aprovechemos bien ese tiempo de cuaresma para preparnos para la Pascua y busquemos el tiempo para estar a solas con Dios. Busquemos las iglesais donde hay exposici\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento y nos &#8220;empapemos&#8221; de la presencia divina.<\/p>\n<p>p. Crist\u00f3bal Kielczyk, OSPPE<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III Domingo de Cuaresma<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El evangelio de este domingo pertenece a uno de los tres evangelios que nos preparan para renovar nuestras promesas bautismales en la noche de Pascua. El fundamento de este evangelio es el di\u00e1logo. Jes\u00fas inicia un di\u00e1logo lleno de comprensi\u00f3n, franqueza y sinceridad. Vemos c\u00f3mo la mujer se transforma durante este di\u00e1logo: desde la indiferencia, debida a las diferencias culturales y religiosas entre jud\u00edos y samaritanos, al hablar con Jes\u00fas reconoce primero al profeta y finalmente al Mes\u00edas prometido. Nuestra fe siempre comienza con preguntas, con b\u00fasquedas. Este es el camino para todos nosotros: abrir nuestro coraz\u00f3n al di\u00e1logo con Dios y con los dem\u00e1s. Podemos, al igual que la samaritana, reconocer la presencia de Dios al conocer y nombrar nuestras debilidades y b\u00fasquedas. Permitamos que Dios en esta Cuaresma hable con nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P. Pawel Gliniak OSPPE, Monasterio de Yuste<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IV Domingo de Cuaresma<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuarto domingo de Cuaresma nos acerca a otro t\u00edtulo de Jes\u00fas: \u00abLuz del mundo\u00bb. Este t\u00edtulo significa que, a pesar de las tinieblas del pecado, en las que a veces caemos, y de todos los valles oscuros por los que pasamos, Dios est\u00e1 con nosotros. Hoy se nos invita a reconocer en Cristo la antorcha que ilumina los caminos de nuestra vida, a reconocer en \u00e9l a aquel que nos despierta de nuestra indiferencia y nos levanta de nuestras ca\u00eddas. Cristo, que abre los ojos del ciego, viene tambi\u00e9n a nosotros para abrirnos los ojos a lo espiritual, a lo inmaterial. Que el \u201cDomingo de Letaere\u201d que celebramos hoy llene nuestros corazones de la alegr\u00eda del encuentro con Cristo y nos d\u00e9 el valor para dar testimonio de \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P. Pawel Gliniak, OSPPE, Monasterio de Yuste<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El Domingo de Ramos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Domingo de Ramos representa el gran portal por el que entramos en la Semana Santa, un tiempo en el que contemplamos los \u00faltimos momentos de la vida de Jes\u00fas. Este Domingo recuerda la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n acogido por una multitud festiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La liturgia de este d\u00eda es \u00fanica por su dualidad. Comenzamos con la Entrada Triunfal, donde las palmas y los gritos de &#8220;\u00a1Hosanna!&#8221; celebran a un Rey humilde montado en un pollino. Sin embargo, minutos despu\u00e9s, el color rojo de los ornamentos y el silencio del templo nos preparan para el n\u00facleo de la celebraci\u00f3n: la lectura de la Pasi\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este contraste nos ense\u00f1a que el camino de la Pascua no es una huida del sufrimiento, sino un tr\u00e1nsito a trav\u00e9s de \u00e9l. Celebramos que Dios no nos salva &#8220;desde afuera&#8221;, sino entrando en nuestra propia historia de dolor para transformarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante estos d\u00edas no somos meros espectadores de una tragedia antigua. Estamos celebrando el Misterio Pascual en tres tiempos que se condensan en la Semana Mayor:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Pasi\u00f3n: El amor que se entrega hasta el extremo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Muerte: El silencio de Dios que asume nuestra finitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Resurrecci\u00f3n: La victoria definitiva de la Vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Domingo de Ramos nos pide que no nos quedemos solo con las palmas de victoria, sino que estemos dispuestos a acompa\u00f1ar al Maestro hasta el pie de la Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lecciones de la Pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al escuchar el relato de la Pasi\u00f3n en la misa, no solo o\u00edmos la historia de Jes\u00fas, sino que vemos reflejada nuestra propia humanidad. Aqu\u00ed algunas orientaciones para la vida personal:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fidelidad en el abandono: En la Pasi\u00f3n, Jes\u00fas se queda solo. Sus amigos huyen o lo niegan. Aprende a buscar tu valor en la mirada de Dios y no en la aprobaci\u00f3n de los dem\u00e1s. La verdadera fidelidad se prueba cuando no hay aplausos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El silencio ante la injusticia: Ante Pilato y las acusaciones falsas, Jes\u00fas calla. A veces, el silencio es m\u00e1s poderoso que la defensa propia. Practica el silencio frente a la provocaci\u00f3n y conf\u00eda en que la Verdad no necesita gritos para ser real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fragilidad asumida: Vemos a un Dios que siente sed, cansancio y miedo. No te castigues por tu debilidad. Jes\u00fas santific\u00f3 el cansancio y el dolor al hacerlos suyos. Ofrece tus propias &#8220;ca\u00eddas&#8221; como parte de tu camino de purificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El perd\u00f3n como \u00faltima palabra: &#8220;Padre, perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen&#8221;. La Semana Santa es el tiempo por excelencia para soltar rencores. El perd\u00f3n no es un sentimiento, es una decisi\u00f3n de la voluntad que nos libera de la cadena del odio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Luis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Di\u00f3cesis de Plasencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CUARESMA DE CAMINO HACIA LA PASCUA \u00a0 Podr\u00eda decirse que, de igual forma que el Adviento es el tiempo de preparaci\u00f3n para la Navidad, la Cuaresma es el tiempo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":247845,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"on","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_price":"","_stock":"","_tribe_ticket_header":"","_tribe_default_ticket_provider":"","_tribe_ticket_capacity":"0","_ticket_start_date":"","_ticket_end_date":"","_tribe_ticket_show_description":"","_tribe_ticket_show_not_going":false,"_tribe_ticket_use_global_stock":"","_tribe_ticket_global_stock_level":"","_global_stock_mode":"","_global_stock_cap":"","_tribe_rsvp_for_event":"","_tribe_ticket_going_count":"","_tribe_ticket_not_going_count":"","_tribe_tickets_list":"[]","_tribe_ticket_has_attendee_info_fields":false,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-247851","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247851","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247851"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247851\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":248068,"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247851\/revisions\/248068"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/247845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.caballerosdeyuste.es\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}